top of page

Como usted quiera llamarlos. Los hinchas violentos han visitado las tribunas de los estadios más importantes del mundo. Es difícil hablar del epicentro donde se originó la violencia en el fútbol. Inglaterra con el término hooligans parece hacerse cargo. Pero en todas las latitudes, el deporte rey ha estado envuelto en riñas por un partido.

 

Tragedia tras tragedia

En el viejo continente los enfrentamientos empezaron, como en cualquier parte, por opiniones encontradas. En ese entonces, el barrio era el área a defender. Las ciudades se convirtieron en los territorios a representar. Las luchas se centraban por decidir si Manchester era azul, por el Manchester City, o roja, por el United. En Madrid, eran colchoneros (Atlético de Madrid) contra merengues (Real Madrid). En cada ciudad hay un clásico, porque la rivalidad más fuerte es la más cercana.

 

El fenómeno de los hooligans en Inglaterra a finales de los setenta se expandió al resto de Europa. El punto aparte de esta cronología es, sin duda, la Tragedia de Hesley. Aquel 29 de mayo de 1985 murieron 39 personas en la final de la Champions League entre Liverpool (ING) y Juventus (ITA).

 

Inglaterra es el país con más problemas a causa de hinchas violentos. A la vez que las medidas de seguridad y las jurídicas cambiaban, los enfrentamientos se alejaron de las tribunas para convertirse en una guerra de territorios.

 

En España, 9 víctimas mortales, entre 1982 y 2003, se han relacionado con el fútbol. En Italia el panorama es parecido, 14 muertes ligadas al balompié.

Hooligans, ultras o barras

Pasión latina

El fútbol se ha forjado como parte de la identidad de todas las sociedades latinoamericanas. Argentina, Uruguay y Brasil son potencias en el deporte y sucede lo mismo, lamentablemente, con el fenómeno de las barras bravas. 256 muertos, según el diario Clarín de Argentina, están vinculados con el fútbol argentino.

 

El fenómeno de los barras bravas argentinos trascendió de forma profunda en el sistema. Los líderes de los grupos radicales están involucrados en la dirigencia de los clubs. Tienen alianzas con la policía. Presionan a los jugadores. Piden dinero al resto de hinchas, dirigentes y futbolistas. El documental de Jon Sistiaga, 'Barras Bravas' refleja lo corrupto que está el sistema del fútbol argentino.

 

La fama de Argentina se regó y quienes veían como una guía al torneo gaucho también copiaron sus errores. En las ciudades colombianas de Medellín, Cali y Bogotá, el ambiente entre hinchas se puso caliente a fines de la década del 2000. Las tres ciudades tienen clásicos populares que acarrean una gran rivalidad. En el 2011, una medida sorprendió a muchos: se retiraron las mallas de los principales estadios de fútbol. Si bien no se han producido incidentes graves, los enfrentamientos entre barras bravas se trasladaron a las calles de la ciudad.

 

En Ecuador, la violencia en el fútbol también ha dicho presente. A inicios de 2014, en una decisión conjunta entre el Gobierno, la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF) y los clubes, se retiraron las mallas del estadio Olímpico Atahualpa de Quito.

 

En Uruguay, Peñarol y Nacional siguen dividiendo al país. Las barras bravas son un condimento más en el pequeño país de 3 millones de habitantes. En Chile y Perú, las principales barras bravas ocasionan problemas en los clásicos de cada ciudad. En definitiva, no hay sociedad que guste del fútbol y no sufra de la violencia entre hinchas.

Sigue a Ricardo Meneses

@ricardomene33

  • Twitter Black Round

Por Ricardo Meneses.

El fenómeno se repite en la mayoría de los clubes del mundo. En esta foto se puede ver a la fanaticada de Corinthians (BRA), Gimnasia y Esgrima De La Plata (ARG) y Boca Juniors (ARG). (Crédito: wikimedia.org) 

Más historias...

Quito - Ecuador

© 2014 by Ricardo Meneses. Proudly created with Wix.com

bottom of page